poemas polaroid (cronicas australes 6)


Tengo una cámara muy mala. Y aunque tenga buen ojo también tengo mal dedo. Así que me permito la licencia de continuar mis e-pístolas  [después de tantos meses] con una ventana a nuestro último viaje a Te Wai Pounamu [o la Isla del Sur (NZ)]. [Mal]siguiendo la tradición del poeta andarín Matsuo Basho o Blaise Cendrars he querido dar forma a encuentros, escenas o pensamientos del viaje. Los poemas son resultado directo de una sentada. Sin pulir. A tiempo real. Perpetuando lo que veo [o imagino, que es lo mismo] casi en el mismo momento que lo escribo. Son poemas polaroid.
En todo caso, no son fruto del viajero buscando inspiración en la bruma de la tarde bajo las montañas con cuaderno y pluma en mano y palpitaciones en el pecho a lo Sturm und Drang. Sino más bien de un turista que se rasca la entrepierna de entre los bolsillos mientras espera a que le vendan un ticket al teleférico de Queenstown [con niño en brazos].
El concepto del  tiempo es importante en todo este proceso. Yo siempre he sufrido un tanto de hostiaporosis, descalcificación espiritual [por lo menos catolicoapostolicayromana] pero estoy abierto a muchas maneras de percibir. Mi amiga pachi me llamaba viejo cuando le conté que las paredes de mi barrio me hablaban, contaban historias. Que tenían voz de viajero inglés y de abuela Rosalía. Los antiguos chinos tenían dos ideas relacionadas con el tiempo: primero el Lou-shou, que es lo que nosotros entendemos por tiempo lineal. Es decir, las cosas pasan en una línea que va de izquierda a derecha [pa mi]. Lo que queda a mi izquierda es pasado. Lo que queda delante es futuro. Diríamos que este es el universo de las causas y los efectos que nos enseñan en el cole.
El segundo de llama Hou-Tou, que es el tiempo circular. Aquí, el tiempo es como un charco donde pasado, presente y futuro se persiguen en vueltas y se tocan el uno al otro. Según esta percepción, ciertos fenómenos se atraen unos a otros estén donde [o cuando] estén. Este es el tiempo de Inconsciente Universal. La torrada de Sant Sebastiá co-existe con la pasada y la futura, a menudo se mezclan [sobre todo si mezclas]. A veces el efecto viene antes que la causa  [que se lo pregunten a la virgen María, victimisima del Hou-Tou].
Este concepto ni es nuevo ni made in China. Janet Frame lo llamaba la ‘ciudad de los espejos’ donde la ciudad imaginaria, aunque reflejo,  no se regía por las mismas leyes que las de la ciudad real. La física quántica y Einstein saben un rato de lo que hablo. Marty MacFly lo puso en práctica.  De los aborígenes y su Tiempo de Sueño [dreamtime] ya hemos hablado. De los budistas, su samsara y su  nirvana, al igual que de mis alumnos y su relación con los tiempos imperfectos e indefinidos, mejor no hablar.
Así, en estas líneas se mezclan personajes o situaciones que me iba encontrando por el camino. Que si Maui (al que conocí en Byron Bay haciendo surf) o el loco antártico de Scott, que partió en su quimera desde Christchurch [al que le gano Admunsen por dos días]. Josepino y los  patupaiarehe, demonios atávicos que salen de noche [a veces es difícil distinguir al uno de los otros]. El Monte Cook (Aoraki), los buscadores de oro y la barrigota de Dione. Todos tienen cabida, al mismo tiempo, en el viaje.
Espero que os gusten

AVISO IMPORTANTE: Si usted sufre de poemorroides (escozor e hinchazón en el ano de su sensibilidad artística y/o lectora) consulte con su farmacéutico, médico o Tele5 antes de seguir leyendo. O ponga el futbol y recicle este e-mail. Gracias.  

DJ 82
La nada atraviesa la noche
luna roja luna de parto
partida en negro.

Nace
el día se descubre
en diciembre sin fuego
reajuste de latitudes [por fin].

En Oxford Terrace se oye
el gemido de la ballena
jorobada ahogada
en líquenes de colores.

La insondable serenata
reduce las risas de los marinos
a simples rizos
de espuma

Solo el capitán Scott
Es incapaz de escuchar
la melodía.
Los cuarenta malditos
aúllan
visiones de gloria
de hielo.

De las olas
entre las algas y caracolas
Tane encuentra un niño.
Se llama Maui.


Km 72
El lago Tekapo
Se enchufa
En azul eléctrico
Neón de cuarzo.

La curva de tus nalgas
contornea
un cielo chato
nube plana
sobre infinito celeste.

La noche en pedazos.
Maui se prepara
para buscar a su madre.


Solitude N.2 (nombre de un arroyo)
Ríos de leche
y espuma rompen
el entresijo de raíces
verde y hoja
Aoraki
desdeñosa ramera
enseña
sólo
su húmeda lengua
de hielo

susurra

Whaia e koe te iti Kahurangi
Ki te tofu koe me mauka teitei.

Buscando los secretos del corazón
Inclina tu cabeza sólo ante una montaña.

Calles
La calle Luz de Luna en Reefton
es enrevesada y cuesta arriba.
La calle principal en Esperanza es
larga y extenuante
pero no lleva a ninguna parte.
La calle de la Sibila en Nelson
Se esconde entre el mar y las colinas.
Me pregunto si también esconde
algún hexámetro misterioso para mi.
Nunca lo sabré.


km 429
El cantonés  Tin Pan
vendía verdura de puerta
en puerta.

Ahora queda la huella esqueleto
de una casucha
anochecida
enmohecida
sola

La corriente del arroyo sigue sonando
en mi menor [allegro fluido]
pero ya no es de oro
sino de lata.


7.36 p.m sobre la bahía de Tasman 
chip
chirri chirri pip
chirri chirri pip pip

canta la golondrina

[suspendida]

por el viento del sur.
La marea baja.

[silencio]

Las vacas no dicen ni mu.

Fish and chops
Las olas se montan
y remontan entre sí
azuladas por los
southerlies.

La sangre de Kai-tangata
pinta el crepúsculo
rojo
zinc

En la orilla
yace
el cuerpo sin vida
de una oveja hinchada.

los blancos nudos de las olas
juegan en las orbitas de sus ojos
de hueso.

Lluvia
La magia technicolor
[dolby surround]
ha apagado el embrujo
de los patupaiarehe
medio hombres
medio bestias
llueve sobre la costa oeste

en el interior de la autocaravana
una pareja de turistas
alemanes
se hace el amor
entre las mochilas húmedas

la autocaravana
se moja.

sol  [por fin]
un rayo de sol
o o o
en mi corazón
o o o

dos melanomas
o o
en mi espalda.

Bandadas de mochileros
Se doran al sol
[vuelta y vuelta]
En el puerto de Picton.

Y al final seré yo
[embadurnadito de crema]
El que acabe con un cáncer de piel.

Qué nos jugamos.




terra (cronicas australes 5)


Entre els arbres de macadamies, a la granja, m’hi va passar si fa no fa a mig palm dels peus. Estiradeta i negra. Humida i de vidre. Lenta, molt lenta. Movent-se entre les fulles sa pitó ens va passar a tots com ni hi fóssim. Com si fóssim de somni, d’ombra.
En Josep bufava –encara no sé si com un escorpí o com un moixet [lleonet]- i na Joey (es blue healer de na Paulette)  passava pel damunt de la serp sense adonar-se’n de què en terra qualque cosa es movia com a una ona. Sa pobre es cega i mig bleda. I sembla que sempre riu.
Sa serp repta amb tot lo temps del món. De fet ella sempre hi ha estat aquí. Nosaltres no. Pels esperits d’aquest bosc també es així. Ells estan i et veuen.
La granja de macadamies està aferrada a un dels boscs subtropicals més antics de tota l’illa-continent. Falgueres mil·lenàries de tres o quatre metres et fan de para-sol i uns arbres bestials,  brutifàl·lics s’alcen que pareix que no volen saber res d’en terra, on encara sembla que es senten les destrals i les serres mecàniques. Fa uns cent anys, aquest país jove i encara en expansió tenia una política [blanca] de lo més peculiar. Mata tot el que es mogui. Talla tot el que creixi. No miris cap endarrera. Mira cap endavant. I així desaparegueren mils i mils i mils de boscs nadius i de negres aborígens. Però vos puc assegurar que de fantasmes encara en queden alguns. Serps també.  I qualque cançó que passa per aquí.
Pels aborígens la terra sempre ha estat aquí. No s’ha de menester explicació [toca’t els ous, i nosaltres amb ses palles mentals de que si set dies i que si verges parint].  Els mites interpreten la forma i l’aparença del món que ells coneixen. Les roques, els arbres, els animalons, els ocells, l’aigua, tot. Tot està integrat a través de mite i ritual dins un univers espiritual d’extraordinària riquesa. Es l’hòstia de complicat. Però súper senzill.
Hi ha uns éssers-esperits que s’expressen creant o més bé formant part del detall físic del món aborigen. Fent-ho, donen significat a sa terra i a sa vida. Aquests esperits tenen una independència i una impredictibilitat que escapen de tota explicació racional. Poden aparèixer com a home, dona o ambdós. Amb forma humana, animal o paisatgística.
Per exemple, la serp de l’Arc de Sant Martí (rainbow-serpent), que es troba a la majoria de mitologies aborígens, es un del primers mites que donen forma al paisatge i a la seva visió vital. És un bitxo  terrible amb cos de serp, cap de cangur dents de cocodril, orelles de ploma i coa de peix [una monada]. Aquesta serp viatjà per tot el país sortint d’un forat gegant i marcant –escarificant- la terra amb torrents, muntanyes, deserts, coves i billabongs. Cada racó per on va passar la serp té la història tatuada en pedra i aigüa. En racó obscur o en cel estibat de ratapinyades que brollaren d’un didjeridu del què, amb una altra bufada, sortiren el primer nin i la primera nina. 
Mites com aquest conformen un fabulós paisatge cosmogònic que es diu el Somni ( the Dreaming). Aquests mites no són contes de fa temps. Els aborígens no tenen, en el sentit europeu, concepte d’història. Per ells no hi ha passat ni futur. Tot es present. I el que nosaltres entenem com a passat viu immanent sobre el present, sobre el paisatge[1]. Diguem que el present conté el passat, com si fos un vestidet de temps. Els camins del  Somni  són cartografiats pels esperits que determinen els models de la vida aborigen, ja que el Somni és la relació entre la terra i la gent. I una no s’entén sense l’altra.
I com es fa aquesta relació entre gent, terra i temps? Amb cançó. D’ençà que els nadius viuen aquesta terra canten els mites dels primers esperits que li donaren forma. Canten el recorregut iniciàtic de l’esperit i viatgen perseguint les traces de la cançó (songlines) –històries- per la seva terra.  I així la posseeixen. Amb cançó [no amb barreres], amb paraules [no amb parcel·les] i es fan un amb el temps i amb la terra donant sentit al ésser-aqui-i-ara. Cada membre d’una comunitat pertany a un tòtem que pertany a un esperit. Cada esperit té una cançó que conta la seva història i com a ritus de passatge l’adolescent l’ha de recórrer (walkabout) a fi de conèixer el seu relat, la seva terra i fer-se’n un, en el temps, amb els seus avantpassats totèmics.
Guau, massa pel body. Diguem que tota Austràlia està envoltada, creuada i circumval·lada de petites carreteres, d’autopistes de quatre carrils i de camins secundaris  de cançó i invisibles als nostres ulls. Quan tanquen els ulls, encara saben on van si se’n recorden de la cançó. Els vells canten els joves i aquests donen sentit al paisatge.
Imagineu-vos, en un sentit més domesticosmogònic, les vostres vides. Són filets d’història i cançó que anem deixant impregnant allà on passem [la puta, ja semblo el puto Paulo Coelho]. Sa meva surt d’una casa de S’Aigo Dolça i encara fa voltes. Són com filets d’argent que van deixant els caragols o com una foto nocturna a la ciutat amb una obertura de diafragma gran que capta tot els llumets dels cotxes i queden plasmats en retxetes de colors. Imagineu-vos sa vostra, com a un Google-map de la memòria.
Sa putada per aquests negres aborígens és que de cop i volta, enmig d’una línea de cançó li planten un supermercat, una autopista o uns cinquanta-nou gratacels. A tomar por culo cançoneta o simfonia. Present o passat. I Futur. I així van alguns del negres de per aquí. Perdudets entre el temps i la tenda de licors. Em diu na Monee, del pis 6 del departament d’Estudis Aborígens que la clau està en els que venen darrera nosaltres. En els nostres fills. Ells escriuran damunt ses nostres passes. Només els hi hem de deixar partitura on escriure. I en trepitjar el que hem trepitjat i en passar per on varen passar ens farem un, amb paraula, amb temps, amb cançó: rebesavi, padrí, pare, fill, net...com a una serp. Jo per si de cas ja mostro en Josep a xiular. I na Dione prepara la secció de percussió al seu ventre.
Sa pitó s’ha amagat dins s’arbre i tots tornem al que fèiem. En Big Glen ajusta es motor de’s tractor, na Dione encalça en Josep entre els plàtans i jo me’n vaig a plantar un eucaliptus que un dia es farà gegant i farà pessigolles els niguls i les butzes dels avions de Qantas.




[1] Això explica perquè un aborigen no pot estalviar un sou líquid o perquè hi ha un nombre alt de suïcidis a presons. Perquè només hi ha present. 

la furcia del Pacífico (crónicas australes 4)

Así llamaban los soldados de MacArthur a Brisbane durante la campaña del Pacifico en la Segunda Guerra Mundial. Mientras el pastel se libraba en el Mar del Coral, la bahía de Rabaul [donde nació Dione], el corredor de Kokoda, Guadalcanal o Filipinas [con el General White], los soldados fuera de servicio disfrutaban del burdel mas grande y surtido en la que hiciera el ejercito norteamericano su principal base militar en el Pacifico Sur. La guerra llego a su fin, los contingentes se fueron a casa y la ciudad quedo huérfana de acción. Solo quedaron las putas [solas] y algún que otro hijo [retoño] de puta. Y grandes jardines traseros con mangos a medio pudrir y largas calles de polvo.
Llevo tres meses en esta ciudad y ya nos reconocemos por la calle e incluso nos tuteamos.
Os podría aburrir con una larga lista de números, cifras y estadísticas en torno a la ciudad, pero como no soy de ciencias lo haré con letras [juro ser breve, al menos tanto como el que explica la teoría de la relatividad]:
Brisbane es considerada por los australianos [es decir, Sidney y Melbourne] una ciudad provinciana con demasiado rascacielos, mucho dinero, sol en exceso y absolutamente nada de cultura. Los años setenta y ochenta convirtieron esta ciudad en bastión del ultra conservadurismo policial [pecados y excesos de la época thatchereaganiana]. Eso, un neoliberalismo feroz y una política de expansión a lo alto y a lo ancho en encorsetado vestido de cemento le valió el apodo de Bris-Vegas, una ciudad re-inventada sin tradición ni historia. Yerma.
Escritores como John Birmingham o David Malouf tuvieron que largarse de lo que llegaron a considerar un desierto para las letras, la música o el arte. Sin embargo e irónicamente, en la mucha distancia empezaron a escribir sobre lo que conocían, sobre su casa, aunque esta fuera insulsa y falta de acción, pero que era suya. Malouf lo explica asi: "I knew that the world around you is only uninteresting if you can't see what is really going on. The place you come from is always the most exotic place you'll ever encounter because it is the only place where you recognise how many secrets and mysteries there are in people's lives". Al cabo de los años, cuando muchos volvieron con el peso de la añoranza en el bolsillo, paseaban por la ciudad sin reconocerla, entre los rascacielos que habían aplastado las pequeñas historias, y decían, Brisbane ya no es Brisbane, ahora es como cualquier otro sitio. Y ya no podían amar tanto lo que tanto habían criticado.
Bueno, pues en eso estoy yo, en recoger algunas de las pequeñas historias -de ahora o de antes me da lo mismo- en captar, aunque sea por asomo un poco del misterio y los secretos de esta esquiva ciudad, que no lo es tanto si la coges de la coleta.
Decía [mi intimo] J. E. Crawford Flitch en 1911 que los aspectos de una ciudad son tan variables como los de una mujer. Por eso aconsejaba incontestablemente tener la primera visión de Palma al alba. Desde la cubierta de un barco entrando en la bahía al despuntar los primeros rayos si pudiera ser. Decía que la belleza de Palma es serena, sin abalorios, sencilla, y que esa es la razón por la que se le tiene que acompañar al despertar, para verla tal como es, sin artificio, sin  maquillaje.
A Brisbane le pasa lo contrario. Es una jovenzuela un tanto malencarada un tanto marimacho. Suda más de lo que debiera y camina como la adolescente de pies grandes que todavía no ha asimilado su crecimiento. Grandes piernas manos grandes. Pero cuando llega la noche -que debilita los corazones que dice el cantautor- la ciudad se estira como si quisiera confundir las luces de los pisos 46 y 47 con la luz de las estrellas y es cuando las piernas se le estilizan. Ya no se asemejan a las de un percherón. El río se le ajusta a la cintura y hasta parece que, con unas horas de más, te podría sonreír toda la noche. Y es entonces cuando lo hace. Te regala uno de esos momentos que sabes que es intimo, entre tu y ella, aunque haya millones de personas más en la fiesta, pero que canta sólo para ti. Y cruzo el puente de Story y la veo, tumbada, lánguida, lentejuelada. Y me manda un beso con sabor a la sal de la bahía de Moreton. Y me relamo el labio.
Hoy la veía desde lejos, desde la bahía Decepción mientras Josep jugaba en la arena. 29 kilómetros de manglares y lagunas [billabongs] nos separaban. Y en la distancia todavía se le veía la silueta, preparándose de nuevo para la noche.
Pagaría a la gran furcia del sur para acostarme con ella. Y que entre el sofoco y el desvelo me contara alguno de sus misterios. Alguna de sus historias.

de lo nuevo y lo viejo [y las mil olas del insondable mar de la distancia]‏ (cartas australes 3)

mis queridos salmonetes,
gracias por vuestros e-mail/consejos con respecto a mis opciones de trabajo.
Os tengo que contar que cada uno de ellos contiene una información valiosísima de como sois cada uno de vosotros. Como dice mi amiga Elalt (la que viene del alto) se podría hacer un estudio sociológico con todas las respuestas. Creo que las guardare y os las pasare de aquí a treinta años a ver si pensáis lo mismo.
Al final gano' el sentido común (en el estricto sentido literal de la expresión) y me decante por la opción C: Soy profesor en la facultad de Artes en la Departamento de Lenguaje y Estudios Culturales Comparativos de la Universidad de Queensland (carajo, nunca había trabajado en un sitio tan largo!)
Pero al fin de al cabo todo es lo mismo, dar clase. Aunque aquí todos me escuchan.
La vida en el campus es de lo mas divertida -creo que tendré que dedicarle todo un e-mail porque es todo un mundo y toda una fauna-. Me extraña que David Attenborough no se haya presentado aquí con el equipo de cámaras de la BBC para estudiar el aletargado modus viviendi del investigador coreano o del profesor francés -compañero de despacho- que esta elaborando un diccionario de registros emocionales del tailandés al francés (y es que no te diriges a tu pareja igual -me refiero al pronombre-cuando estas mimoso, cabreado o hemorroidico) y del que puedes adivinar cuantas clases ha tenido en función de su [des]peinado.
Como ya sabéis, los fines de semana solemos bajar a la granja de macadamias donde la naturaleza te tutea y tu te pones a sus pies señora, no sabe lo estupenda y frondosa que esta hoy usted. No sacara hoy sus abalorios reptiles para lucirlos al sol?
Little Glen, el hermano de Dione que ha decidido construirse una cabaña con su compañera -Tash- y vivir de lo que le da el bosque, tiene un harén de tablas de surf que -debido a su compromiso con la tierra y los ciclos de plantación- ya no tiene tiempo de usar. En un momento de bravado le pedí que me prestara una. Me dio una tabla que había construido el, una Mini-Malibu de la serie Wurtula, las primeras que construyo. Y la cinta que me une a la tabla? No tiene, me dice. Tienes que hacerte uno con la tabla, y así uno con la ola y el mar. Entonces empezaras a deslizarte como los peces (la ostia pensé yo! ya estamos, ya ha vuelto a fumar y solo son las 8.30 de la mañana). Bueno, que sea lo que Neptuno quiera.
El dia se presentaba nublado (grey on grey que dice Tash como escenario favorito de los tiburones) y las olas rompían con mucha espuma en Byron Bay, una de las mecas del surf. Mucho turista. Yo también, pero mi tabla es custom. Pongo cara de lugareño. Lo mejor es medio levantar las cejas y hacer como que sabes con el ojo medio cerrado y hacer que cuentas series...una, dos, tres, esta es la buena. Por supuesto nunca la coges. La dejas para los novatos que practiquen.
Después de unas horas, ya resueltito, me propongo inventar un nuevo estilo, el sub-surf. Es básicamente lo mismo pero al revés. Agarrado de pies y manos a la tabla bajo el agua dejando que la ola te lleve Dios sabe donde porque un capullo no le ha construido un cordelito que vaya atado al pie y no quieres nadar dos millas para recuperarla. Y así voy tragando agua y algún alga.
En una des esas esperas se me acerco' un chiquito bien fuerte, de piel muy morenita y rizos quemados por el sol. Tuvimos una breve conversación entre ola y ola de la cual transcribiré solo lo que recuerdo:
Yo, bravucón: Que pasa tío? Molan las olas hoy eh?
el, dubitativo: tu no eres de aquí no?
yo, desconcertado: bueno, eso es relativo...
el, seguro: tu no has cogido una ola en tu vida...
yo: el mar de donde yo vengo no tiene grandes olas. Pero cada ola tiene mas historias que las veinte mil olas del Pacifico.
el: Tu mar es un mar viejo. Desgastado. Los hombres lo habéis matado.
yo: Mi mar es un mar de esperma y sangre -que dice Pavese-. Las maderas del bajel de Odiseo mecen hoy los sueños de las sirenas. Todavía hay quien divisa las velas de Eneas desde las murallas de Cartago y los pies de los niños se enredan entre las algas sin saber que en realidad son los cabellos de Dido. Las olas rompen en los acantilados de Lesbos intentando despegar el amor que Safo esculpió para siempre en sus orificios. Simbad el Marino estuvo amarrado frente a mi casa. Bajo mis olivos.
el: Mi mar es un mar de frontera. de descubrimiento. Magallanes, Cook, Van Diemen son de los primeros que os hicieron llegar noticias de nosotros. Melville y ese soñador de Jack London os lo adornaron de ron y magnolia. Pero nosotros aquí seguimos  escondidos bajo las olas o bajo la aleta de la ballena jorobada. Guardando nuestros secretos. Nuestro misterio es joven.
yo, que ya se con quien hablo: Mira Maui, puede que levantaras los cielos y deshicieras el camino del sol. Pero no seas fanfarrón. Que tal están tus hermanos?
Maui: siguen pescando en el arrecife, alumbrados por la hoguera y los infinitos ojos de la noche.
Yo: Es verdad que pescaste Te-Ika a Maui (la isla del norte) y Te Waka a-Maui (la isla del Sur)?
Maui: Eso solo es lo que conocéis vosotros. El misterio del Pacifico se forma y destruye cada día. Aunque yo hice que el sol vaya lento nunca seréis lo suficientemente rápidos para verlo quieto. Y sin embargo vivís demasiado deprisa. Esa es vuestra paradoja constitutiva: queréis conocerlo todo. Y en ese afán se os escapan los detalles más pequeños, los más simples, los esenciales.
Yo: Eres muy joven para darme lecciones. Puede que tengas razón, pero que me dices de la sal pegada a la piel y a la camiseta mientras vuelves en bici después de un día de playa, o el tesoro turquesa que se deshace en millas en mi costa norte, y el topless, que me dices del topless?
Maui: Cada uno se contenta con lo que quiere.
Yo: Si nos volvemos a encontrar, joven Maui, déjame que te lleve durante unas horas a mi mar. Tomaremos fonoll mari y gamba roja con Neptuno y Caribdis; te enseñaré donde desvirgue' las alturas [y las profundidades] en el Nautilus; beberemos todos los vinos y los aceites de las ánforas en la oscuridad oceánica; bailaremos entre las canyes velles i los espetons; haremos cosquillas a los pies de mi Martina y de Xavi sin que se enteren; veremos desde el fondo la panza del Ferreret partir la bahía de Soller en dos y te llevare a Sa cova blava o a mi cueva del vell mari. Puede que nos encontremos con una foca monje -dicen que han visto una-, una tintorera y si hay suerte, una Nereida. Y entenderás porque no puedo amar mas que una sola mar.
Al acabar de decir esto el joven Maui desapreció entre la marea y la espuma. Pero todavía le oía reír.
Creo que lo que little Glen puso en la ensalada -orgánica-de la cena no era orégano. Estoy un poco mareado. Y hay mucha corriente. Estoy cansado y ya es hora de irse.
El mar se levanta en ola -como ha hecho toda la mañana- y me veo encima de la tabla, esta vez de pie, deslizándome hacia la costa. Suave, como cuando te afeitas a los trece años. Firme.
Flotando hasta la orilla donde me esperan con una toalla y la promesa de ir a comer fish and chips.
Un peto' salat -pero no gaire.

poema de un viejo enfermo

en una habitación del hospital (212, 282, 229?)
de cuyo número no logro acordarme
yace Don Miguel Moyà Ribas, caballero cartujo
maniatado
verbilocuaz
patirroto
desnudo

Eduardito cambia las cerraduras que toda la noche han estado entrando y saliendo de tu casa y se han llevado el reloj de la cocina…

sentado en su oscilante cama
arriba: Jaito corre con dos monjas alrededor de la habitación mientras entre risas juegan con las mordazas y complotan contra el impaciente paciente.
No Gerardito, no te daré una peseta más
abajo: Luís y Marianna salen de la nevera y con helado gesto y mirada desafiante le ofrecen el manifiesto comunista
no, y yo que soy muy temerario me levanté, así como me ves, y me escondí detrás de la cama
el día es oscuro y la noche clara en la sastrería en medio de la cual se yergue un árbol enchufado al suero y al insuflante oxígeno mientras Marta y el tío Gerard bailan entre lágrimas una polca y papá busca una tumba por los pasillos
sacadme de este atolladero!
Abuelito estás en el hospital
Si pero estas camisas son de muy mala calidad
en la habitación 229
¿y a qué día estamos?
a miércoles
mañana es jueves ¿no es así?

le doy de beber (alcohol) a su pierna rota lo que le calma hasta el medio silencio
y me despierta desnudo (yo) (y él) aquijotado con la sonda por traje y el inhalador nasal de visera
los dientes vivos quieren salirse de su boca en hilarante escapada, dental caballo en
fuga

Gerardito ahora que se han ido las monjas ayúdame a escapar

abuelito estás en el hospital
Si pero estos pijamas no me gustan y nos tenemos que ir al hospital que hacemos tarde
la puerta se cierra
esta si que m’es buena, no llevo puestos los zapatos…
el silencio abraza al abuelo Miquel en su delirante cama-aeronáutica mientras
el barbero afila su hoja antes de cortar

a lo lejos suena el
tic tac
de su extraviado reloj
de cocina

el comodín del publico (cartas australes 2)

partir c'est mourir un peu que dicen los franceses con tanto glamour existencial y tanta riviere gauche.
Estoy de acuerdo. Pero si nos vamos a las fuentes primigenias de nuestras lenguas vemos que partir (del latin
pars, paris) y parto comparten la misma raiz [partir=dejar, abandonar.  Parto, parir = entrar, llegar]. Si senyores, nacer y morir, morir y nacer es lo mismo. No hay uno sin lo otro. Se unen mano a mano para cerrar el circulo y abrirlo de nuevo.
Pues aqui estoy yo. Recien muertecito de tres semanas. poco a poco empezando a caminar en esta nueva vida austral. El parto duro unas 48 horas [como ya os conte] auspiciado por la gran comadrona Virgin Atlantic VA 2020 con alguna que otra complicacion pero resueltillo, asi como vienen ahora los ninyos.
Lo primero que hacemos al nacer es dar nombres a todo lo nuevo, buscar fronteras y marcar un espacio minimo de seguridad, cobijo. Bien, eso ya lo tenemos (gracias a la hospitalidad marsupial de Paulette y Glen por darnos un espacio en su morada).
Lo bueno de nacer y morir un par de veces -aparte de que le coges el gustillo y tienes que aprender a compartir tu tiempo con esas constantes tendencias suicidas- es que ya sabes que caminos quieres coger de entrada.
Y habiendo resuelto el de las necesidades basicas -techo y ducha- ahora toca llenar el buche y si puede ser, realizarse sin que te alienen demasiado, que decia carlitos [Marx, el de los hermanos comicos]. Y esto si que es un concurso.
El juego se llama: 'Corre pillo pilla curro' [re-edicion crisis]. Dione, que ha demostrado con creces tener una flor en el culo mas grande que la mia [que ya es decir] ya ha pasado la primera prueba. Una entrevista, un trabajo a tiempo completo: buen salario, a diez minutos en bici de casa -en una ciudad de un millon y medio de habitantes!!!- y haciendo escalada, piragu:a y pruebas de aventura al lado del rio Brisbane con el
skyline de rascacielos justo delante. la bomba.
Yo todavia estoy en la primera fase y despues de un par de entrevistas y obtener resultados, me veo en la tesitura de elegir bien. Y como la Mayra Gomez Kemp de las Parcas me da la concesion de la consulta, alla os la envio, que pa eso estan los amigos. Sois mi comodin del publico.
Que cojo A], B] C] o D]?

A] Director y encargado de un nivel de secundaria (grade 8, 13 anyos)en un internado de chicos en Rockhampton, 6 horas al norte de Brisbane. Es un colegio presbiteriano donde las elites economicas mandan a sus hijos para hacerlos gente de provecho y maquinaria engrasada para asegurar el comodo sistema de poderes establecidos. Lo bueno: Pagan un paston y cuando cierro los ojos me imagino subido a las mesas emulando al profesor Keating[?] del
Cub de los poetas muertos mientras mis alumnos dicen en mal ingles: 'Mon coo estima un aabre mes vell que s'oliveira...'
Lo malo: Esta muy lejos de Brisbane y problablemente acabaria debajo de la mesa con los alumnos mas problematicos escuchando Ramones y fumando eucaliptus. Y me echarian.
B] Educador para la alfabetizacion de comunidades indigenas. Sabrosisima oferta que he consultado y en la que estaria encargado -junto a un educador para la salud e higiene- de visitar semanalmente a cinco comunidades aborigenes para ensenyarles a leer y escribir ingles correctamente y limpitos y sobrios si puede ser. Lo bueno: Seria una oportunidad fabulosa para hacer un trabajo de campo con una de las culturas mas misteriosas, milenarias e interesantes sobre la faz de la tierra. Descubriria las mil tonalidades secretas de este ocre tan austral y probablemente acabaria recibiendo un nombre aborigen y yendome con
el petit Josep y Dione de walkabout [buscar concepto en la wikipedia] sobrepasando todas las puertas posibles de la percepcion. Y acabaria escribiendo un best-seller llamado Jo tambe som negre i menjo koalas (2009). Y me dan un Toyota 4WD. Lo malo: Es en el puto centro de esta isla continente, en Alice Springs [por favor, que alguien busque en Google Earth y me diga si encuentra un puto pueblo a 800 kilometros a la redonda. Mi afan de espacio es considerable pero no se...] donde hacen regatas en un arroyo de polvo y el hobby no. 1 es matar moscas con las chapas de una VB (cerveza local). Y el teatro? Y las exposiciones? Pa otra vida chaval. Y si nadie compra el libro?...
C] Profesor a tiempo parcial en el Departamento de Lenguas y Estudios Culturales de la Universidad de Queensland. Lo bueno: Seria dar clases de espanyol como segunda lengua [pero como!! si ni ziquiera zabe pone asentos ni enyeh quillo!!] y seguir con mi proyecto de tesis, probablemente co-supervisado por alguien del departamento. Tambien me darian -eso me han dicho- la oportunidad de crear el primer grupo de teatro en espanyol de la historia de la universidad, y el teatro esta justito justito delante de la facultad. Seria una fabulosa oportunidad para volver a dirigir despues de tantos anyos. Lo malo: Son pocas horas y, aunque alimente mi curriculum no alimentara a mi ninyo pelon que cada dia tiene mas hambre y es mas peleon. Asi que me tendria que buscar otro curro adicional. el lunes me reuno con el departamento a ver que me ofrecen. Esta a 20 min. caminando de casa, en un campus precioso al lado del rio y con un ambiente de lo mas majete (Pza. Anaya de Salamanca pero a lo surfero con sabor a 
lemongrass).
D] Hacer de Leon de dos metros. Vivimos a 5 minutos del campo nacional de criquet de cuyo equipo un leon de peluche y peinado a lo Elvis es su mascota. Creo que hay una vacante y pagan bastante bien. Lo bueno: A parte de ir caminando al curro tendria la oportunidad de ver de primera mano a las estrellas mas fulgurantes del criquet mundial. Os imaginas la de adrenalina que puede correr por mis venas al ver a 40.000 personas coreando mi nombre; 'Leon, leon, leon danos otro tanto leon'. Lo malo: Los partidos de criquet duran aproximadamente de 9 horas a tres dias. No se si podria estar encrerrado en un traje de felpa y peluche durante tres dias. Y si Australia juega bien bueno, pero y si juega mal. Tres dias aguantando chaparrones de cerveza, escupitajos y paraguazos. Y ademas, que dira
el petit Josep (que ademas se llama Leon de segundo) cuando le pregunten en la guarderia: "oye y tu padre que hace?"  "Leon" diria con todo el orgullo inconsciente que un hijo puede tener hacia su padre no dandose cuenta del trauma que le esperra. Y la cascada de risas que estaria por venir. Muy probablemente yo acabaria en el psicólogo y fundando la 'Asociacion para la Integridad y el Reconocimiento de la Estrellas de Peluche', alcholizado y queriendome follar a Espinete o a la Caponata. Buf.

Senyoras y senyonres, queridos amigos que estais detras de la pantalla [ecos del
Animador], abranme las puertas de su corazon y de su petita capseta de's seny y diganme. Que camino cojo?

Les quiere en la mayor de las distancias. edu

p.d: feliz dia del Corte Ingles 

sin noticias de la meganesia (cartas australes 1)

Amigos terricolas de latitudes mas frias,
Estamos en otro universo.

Cuando vuelas durante dos dias y al final tocas tierra te das verdaderamente cuenta de que estas en otro universo. Se llama Pacifico y consta de tres constelaciones de sal y coral que son la Polinesia, la Micronesia y la Meganesia -desde donde os escribo. Hace poco esta
terra australis incognita fue el ultimo destino de buscavidas, desperados y convictos. Ahora ya se porque. No hay nada que recuerde a la vida que has dejado atras. Es la tierra perfecta para empezar de nuevo, con otra identidad, con otra historia. Es la tierra de los nuevos convictos. los convictos de la memoria, del recuerdo. De los que escapan de una vida que quieren enterrar. No es mi caso.
Para empezar el calor tropical te abraza hasta que te olvidas de que hace una semana llevabas guantes y bufanda. Yo llevo tres dias descalzo y la ciudad -menos el que trabja de 8 a 5- tambien. Cuando yo me levanto vosotros os acostais. Cuando vosotros buscais la estrella polar para situar vuestro norte yo busco la cruz del sur para marcar el meridion. Ni siquiera hay acentos en esta latitud [alguien se dio cuenta ya?]. En casi una semana que llevo aqui no he visto ni oido ninguna noticia de Europa [para que, si es otra galaxia?] y me alertan de que si voy a correr por el bosque mire el suelo para no pisar  una tarantula o una serpiente o un escorpion o una aranya o un cienpies malencarado o cualquier bichejo de nombre impronunciable inscrito en la lista de los 100 animales mas venenosos del mundo. Creo que todo es leyenda. Pero por si acaso mirare.
El viaje no tuvo complicaciones -si no tenemos en cuenta que nuestro
petit Josep entro en el avion con 39.3 de fiebre.
Despegamos de noche de un helado Heathrow y a las cuatro horas de vuelo y no se cuantas cenas (estoy convencido de que echan bromuro y valeriana insipida para que nadie moleste) estabamos sobrevolando San Petesburgo. Y todo era blanco alli abajo. La tierra -blanca- era casi imperceptible entre las nubes. Sobrevolando las estepas de Siberia, y entre el suenyo del avion y mi vigilia me parecio ver desde la ventana a Antoine [de Saint-Exupery, quien sino]. Volaba su vieja avioneta  aereopostal, la que pilotaba de Tolouse a Dakar y hacia escala en el puerto de Palma. Yo le pregunte que que demonios hacia por alli con ese frio. Ademas, no habia desaparecido en la bahia de Carquerainne? Me dijo que eso es lo que siempre creyo la prensa. Despues viro sus alas a estribor y aferro su morro a mi ventanilla: "Estoy buscando un principe que conoci en un desierto y que vive en un pequenyo satelite, no sera el que tienes encima?" -me pregunto-. Le dije que era solo mi ninyo con fiebre. "Se le parece mucho". Me guinyo el ojo y con ademan antiguo derivo su avioneta al sur, hasta que desaparecio en la noche. En el asiento de atras iba Rimbaud. Dormia.
Al sobrevolar las praderas de Gobi empezaron a entrar mongoles por mi ventanilla. Habian echado una escalera de suenyo y eter por la que subieron para tomar el te conmigo. La leche era de camella. Eso dijeron. Tras varias discusiones acerca de donde esta la frontera del este con la del oeste me recordaron que hiciera como ellos. Que si queria ser nomada tenia que viajar con lo esencial. Eso es lo que hace el viaje continuo y eterno. Te esencializa. Te despoja de lo superficial, Si paras empiezas a  poseer. Y al final lo que posees te acaba poseyendo a ti. Demasiado tarde, les dije. Pero tambien les dije que lo intentaria. Al septimo te
Josepino se desperto con un tremendo vomito. Empapo a Dione de leche y los mongoles se fueron todos a tomar por culo. Nunca supe mas de ellos.
El pobre vomito leche y todo el paracetamol. Ni queria comer ni toleraba semejante porqueria de jarabe. La fiebre fue creciendo centesima a centesima hasta que una azafata medio chinita le dio un medicamento con sabor a cereza. Entre lagrimas y gimoteos miro a la azafata, se sorbio los mocos y se lo acabo tomando. No dije nada pero sabia que se habia enamorado de ella  (o seria del uniforme rojo). Y la fiebre bajo.
Cuando la tormenta intestinal y febril amaino, -sobre el mar de la China- me dispuse a buscar entre las olas a un tio lejanisimo mio que murio en estos mares cuando trabajaba en un barco mercante. Pero no encontre nada. Nunca supe si lo enterraron en tierra o lo tiraron por la borda. Y por fin me dormi.
Al llegar a Sydney, y creyendo que todo estaba resuelto, nos quedaba el ultimo embarque hacia Brisbane -con restricciones de equipaje!!!-.Mi maleta de mano pesaba 7 kilos mas de lo permitido. "Que nadie se preocupe" espete "que ahora vuelvo". Y dejando la cola momentaneamente me fui detras de una columna (busque una cabina a lo superman pero no habia) y me llene el pantalon y la camisa de todos los libros que llevaba. 5 nada mas y nada menos (algunos tan pesados como los del analisis del discurso o los de estudios culturales!). Me puse al peque en el pecho (pa disimular un poquillo) y volvi a facturar. Parecia un robocop muy desmejorado. La senyorita me miraba raro. Los de atras me miraban muy raro. Dione se descojonaba. Pero al final embarcamos (bajo sospecha), pero embarcamos. Me retire como quien no quiere la cosa, asi, tan tranki, de espaldas, paso a paso, erguido como pinocho, pero feliz de haber pasado la ultima prueba.
Ahora me siento delante del ordenador bajo la torrida brisa del tropico. El arbol de mangos (manguero, mangante?) se balancea. Con un poco de imaginacion parece que hiciera fresquito. Pero no. Esta semana tengo entrevistas en tres universidades ("estamos muy interesados en verle pero no  podemos prometer nada"). En esta galaxia tambien estan en crisis.
Todavia no estoy muy seguro de donde pararan nuestros pies de aqui a unos meses: el campus de Nathan, en la granja de macadamias y mangos en la frontera entre Queensland y Nueva Gales de Sur (el domingo recogi mi primeros kilos de macadamias), Tasmania, Rotorua, Aotearoa, las Marquesas, Samoa, el lago Decepcion, Bouganville, las islas Salomon (podeis oler el  perfume a flor de frangipeni y diente de tiburon que hay detras de estos nombres?). Fuera como fuere y vaya donde vaya os llevare o todos en el bolsillo izquierdo de mi camisa. pegaditos a mi pasaporte.
Y si no volveis a tener noticias de la meganesia, no os preocupeis, haceos el dicho tan britanico y tan marinero que dice:
no news, good news. Y buscadnos bajo la papaya. vos estimen  edu, dione i el petit princep (Josep Leon).
p.d: disculpad la falta de tildes pero asi somos en el sur.